que se despierta jugando,
como una torcaz inquieta
que se hamaca en las orquestas
cuando el sol viene asomando.
Jugamos a la pelota?
Sentate allá que ruedan los autitos
va... va... va la motito!
y se aplaude porque ruedan todos los autos juntitos.
...Suena el teléfono, atiende:
Hola! Quién es?
Y al sentir quien le contesta
le aflora la risa franca
de innata sabituría,
descubriendo picardía
de quien lo sabe pequeño
con dos años; quién diría!
Y así pasa el santo día
entre juegos, caminata,
cuando toma sus ropitas;
Vamos Hugo? y se prepara...
Y me toma de la mano
como diciendo: está dicho:
caminemos!
Mira todo, todo observa
y se graba en la retina
porque después lo recuerda.
El es Luli... Es mi Rulito
La causa de las sonrisas
y de la razón de mi vida.
Rosario. 1994
Hugo Romeo Savid (el abuelo)
Hugo Romeo Savid (el abuelo)
Hermoso, giuli, realmente me emocionó.
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